Arroz de Pals

El Arroz de Pals siempre ha gozado de un merecido prestigio gracias a la buena labor que llevan a cabo los agricultores de la zona, siempre respetuosos con el medioambiente (se inundan los campos de noviembre a febrero con el fin de que se puedan establecer aves migratorias, especies de insectos y una flora característica.

 

La singularidad de su textura y calidad se debe, en parte, a la climatología de la zona que, en ser menos cálida que en otras zonas arroceras, da lugar a que el arroz deba permanecer más tiempo en contacto con la tierra, motivo por el cual se trata de un arroz consistente que difícilmente se pasa.